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Aunque las civilizaciones venidas de las estrellas no es mi especialidad (Soy Wicca) en mis estudios sobre la cultura Celta he encontrado muchas cosas que nos hacen pensar que de alguna manera los pueblos primitivos de los Celtas de alguna manera tuvieron contacto con “seres venidos del cielo”,tal y como ellos los llamaban. Este articulo lo saque de Old´s Civilizations Blog y lo comparto con ustedes

Todo parece indicar que la Atlántida no era un centro avanzado de civilización humana sino más bien el hogar de seres extraterrestres que colonizaron la Tierra. Hay numerosos textos en todo el mundo, que han permanecido intactos a través de los milenios,  que hablan de esta visita. Se supone que fueron los originales Campos Elíseos. Y los cuentos y leyendas de hadas celtas se referían a sus hogares ancestrales como Finias, Murias, Lorias y Falais, Tir Tairngire (la tierra Prometida), Mag Mell (el plano de la  Felicidad), Tir fa tonn (tierra más allá del Mar), Tir nam beo (la tierra de los Vivos) y Tir nan og (la Tierra de la Eterna Juventud).

A este respecto es interesante la curiosa historia de Oisín. Un día, vigilando la costa cercana a Kerry, el héroe irlandés Fionn y sus soldados, los Fianna, vieron salir del mar a una bellísima mujer de cabellos dorados. Ella se detuvo frente a Fionn y le contó que estaba enamorada de un hombre de Irlanda y quería casarse con él y llevárselo a Tír Tairngire, la tierra de la promisión…y en ese momento miró y sonrió a Oisín, el hijo de Fionn. Oisín se montó entonces en el corcel blanco de la bella Niamh y partieron ambos a Tír Tairngire. Allí fueron recibidos calurosamente por Manannán mac Lir, señor de aquellas tierras y padre de Niamh y parecía que esta historia iba a tener un final feliz…Pero Oisín añoraba a Irlanda, a su padre y a sus compañeros y le pidió a su esposa que le diese el corcel blanco con el que poder visitar su tierra natal. Ella le rogó encarecidamente que no se marchase pero al final accedió con la condición de que permaneciese constantemente montado en el caballo y no tocase el suelo. Y así Oisín marchó de vuelta a su patria a través del Océano…

Al llegar a Irlanda Oisín notó que todos los lugares que su padre y sus compañeros frecuentaban estaban ahora deshabitados y no veía a ninguno de los Fianna por ninguna parte. Únicamente a hombres normales y corrientes…¿Qué había sucedido con ellos? Preguntó entonces a los hombres del lugar y ellos le dijeron: “¿Los Fianna? ¿Fionn mac Cumhail? Nunca hubo nadie llamado así, antiguamente se solían contar historias acerca de los Fianna, una raza de gigantes que se comían a la gente, pero ya nadie las cuenta”. Oisín se dio cuenta de que habían pasado trescientos años desde su partida, mientras que él había pensado que habían sido únicamente tres. Le contó a los hombres la verdadera historia de los Fianna y tras ello pensó en regresar de nuevo a Tír Tairngire, pero antes de partir un hombre le dijo que probase la historia de los Fianna levantando una gran roca con una sola mano. Oisín lo hizo, pero mientras levantaba la roca, se desprendió la silla de montar cayendo él al suelo…y en ese momento los trescientos años que habían pasado cayeron sobre él y se convirtió en un anciano. Es curiosa esta historia tan familiar para los que han leído a Einstein.  ¿Estuvo Oisin viajando por el espacio?

Hay magia en los nombres y el más poderoso entre estos nombres es Atlántida. Es como si esta visión de una civilización perdida tocase la fibra de los más recónditos pensamientos de nuestra alma. La visita de seres de fuera de nuestro sistema solar no es tan fantástico o increíble como pudiera parecer, y es una posibilidad reconocida por muchos científicos reconocidos, incluyendo a Albert Einstein. Carl Sagan personalmente estimó que este planeta había sido visitado por lo menos unas.5.000 veces. El Dr. Harrison H. Brown del Instituto Californiano de Tecnología, afirma lo siguiente: “se estima que virtualmente cada estrella en nuestra galaxia tiene un sistema planetario, en cada uno de los cuales, de dos a cuatro planetas pudieran tener un ambiente y química parecidas a las de la Tierra, que favorece la existencia de nuestra clase de vida”. Además da la enorme cifra de 100 billones de estrellas con sistemas planetarios solo en la Vía Láctea.

En la Biblia y otras escrituras se habla de estos “Ángeles Caídos” y su estancia en la Tierra. En la antigüedad su llegada y actividades no fueron encubiertas como aparentemente lo son hoy en día. Según el Génesis “había gigantes en la Tierra en estos días, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres, y procrearon con ellas ….”. Y según Isaías: “Vienen de un país lejano, desde el final del cielo…¿Quiénes son estos que vuelan en una nube, como las palomas a sus ventanas…?”.  La Biblia considera que los Nefilim eran una presencia maligna e insiste que sus líderes cometieron un gran “pecado” interfiriendo en la evolución de la humanidad. Según el Apocalipsis: “Y el gran dragón fue echado hacia abajo, la vieja serpiente, aquel que es llamado el Diablo y Satanás, el engañador del mundo entero, él fue expulsado a la tierra y sus ángeles fueron echados abajo con el”.

Y según el Génesis: “Y vino a suceder, cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la Tierra, y les nacieron hijas, que los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, las tomaron por esposas a todas las que eligieron”. Hay varias hipótesis y teorías sobre la presencia de estos seres. Según  el Enuma Elish, poema babilónico que narra el origen del mundo: “Ve y corta la vida de Tiamat, y dejemos que los vientos transporten su sangre a lugares secretos”. Según algunas fuentes, hace aproximadamente 50.000 años un cuerpo planetario de nuestro sistema solar fue destruido. Este cuerpo ha sido llamado Tiamat. Faetón, Lucifer, Marduk, Maldek, Rahab, y aun Luna (aunque sin relación con nuestro satélite). Se cree que existió entre Marte y Júpiter, y se referían a el como el “segundo sol” porque su atmósfera era resplandeciente por los reflejos del sol.

Ya actualmente tenemos  que Venus, la “Estrella de la Mañana”, el segundo planeta del Sistema Solar y el tercer objeto más brillante en el cielo, es tan luminoso que proyecta una sombra distinta en una noche sin luna. En la época de este cataclismo, el Sistema Solar, y más tarde la Tierra, fueron colonizados por seres extraterrestres que fueron atraídos por aquella conflagración o vinieron aquí causando posiblemente ellos mismos la catástrofe. Ya sea si el desastre fue natural o no, el resultado fue que la humanidad en la Tierra experimentó un caos total. La superficie del planeta Tiamat consistía principalmente de grandes océanos y, después de su destrucción, estas extensas aguas salinas fueron lanzadas al espacio, llegando parte a la Tierra, causando el primero de los dos terribles diluvios prehistóricos que sufrió la humanidad. Se piensa que los invasores extraterrestres se aprovecharon de la situación  para colonizar el planeta.

No encontraron resistencia por parte de los debilitados habitantes de la Tierra, quienes creyeron que estos visitantes eran poderosos dioses. Algunos teóricos también han determinado que hubo una gran guerra intergaláctica entre dos (o posiblemente más fuerzas) en una galaxia o sistema solar vecino. El resultado de esta guerra titánica tuvo enormes consecuencias para la Tierra, porque los perdedores, siendo perseguidos en nuestro sistema solar, pretendieron tomar refugio en Tiamat, en donde erigieron una estación de radar, como trampa para sus perseguidores. Los cazadores, los vencedores de la guerra en los cielos, pensando erróneamente que sus enemigos estaban en Tiamat, lo aniquilaron completamente, dando lugar al cinturón de asteroides. Sin embargo, los vencidos realmente tomaron refugio en el planeta Tierra y no en Tiamat. A su llegada, se fueron  inmediatamente al mundo subterráneo, dentro de cavernas existentes, que sabían que existían mediante previas exploraciones del planeta, o en cavernas construidas artificialmente.

Continuara mañana….

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