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En mi huída de Caracas fui a parar a Valencia, Edo. Carabobo, las razones y el hecho que envuelven la razón de mi decisión me la reservo, lo que si les puedo decir es que por fin pude ser casi “normal” en esas tierras hasta el punto que tenía que mantenerme yo misma, y les cuento que salgo carísima, aunque las cartas siempre estuvieron presentes y aquellos amigos que hace 10 años atrás me preguntaban a manera de juego sobre su futuro, ahora eran clientes fijos que pagaban por mis servicios, pero siempre bajo mis condiciones, mi humor y mi disponibilidad.

Toda mi actividad de Wicca la he llevado por años en el ocultismo, hasta que me picaron los pies nuevamente , deje todo y me monte en un avión con la intención de no regresar nunca más a Venezuela, porque no estaba dispuesta a ver la destrucción de mi país.

Visite muchos lugares y conocí mucha gente que me dejo grandes aprendizajes, me moví por varios países y en esos constantes viajes deje atrás la magia de ritual y la teoría. Comencé a hablar nuevamente con fantasmas, en busca de encontrar nuevamente a “Angelito”, conocí mis primeros elementales, principalmente hadas y elfos que me llevaron a convertirme en bruja de Caldero, a prepara pócimas, jabones, velas e inciensos mágicos.

Recolecte hierbas y las trabaje con la luna y la magia, prácticamente desaparecí del mundo real y oí mi llamado de bruja, me sumergí en mi mundo mágico y perdí el contacto con la realidad, mis fantasmas, mis hadas y mies elfos pasaron a ser mi mundo real, los mejores hechizos y recetas salieron en aquella época, comencé a recordar vidas pasadas a través hechizos, y comprendí el uso práctico del Bilé, aunque aun no podía comprender sus mundos, pero la felicidad no es eterna y un golpe duro de la vida me regreso a la fuerza a Venezuela, pero no sin antes aclararme de que una bruja no puede cambiar su destino por antojo, y el precio que pague fue demasiado alto.

Venezuela era el último lugar de la tierra que quería estar, cuando llegue la gente estaba muy triste y agresiva, y era un contraste muy grande en contraposición con mi mundo mágico donde todo era perfecto, me aburría la gente de este plano.

Traté en vano de reconectarme con la magia, ya no veía fantasmas, ni elfos, ni hadas y la tristeza de mi país terminó por contagiarme, así que le eche la culpa a Chávez, me encerré en mi cuarto por meses y nada pasó, dormí y dormí, y ni siquiera podía recordar lo que soñaba.

Me llevaron al médico un montón de veces hasta que por fin una doctora me dijo: “Tienes un conflicto de luto no resuelto”, fue entonces cuando comprendí que mi problema estaba en mi cabeza y no fuera de mi.

Ese mismo día cuando llegue a mi casa me puse a buscar mis cartas y con sólo tacarlas me volvió el alma al cuerpo, saque 7 de ellas y fueron muy claras cuando me dijeron: “ prepárate tus protectores vienen en camino, fue sólo una separación temporal, te queda un año para recibir los mensajes”

Sin perder el tiempo comencé a preparar “La cueva”, monte una mesa para las hadas y los elfos, prepare una mesa para el trabajo de Caldero, un escritorio para leer cartas, un estante para los productos y otro para las pócimas y el material para preparar los objetos mágicos.

Desempolve los tres calderos, los pulí y por ultimo monte el altar con todas mis herramientas mágicas y fue en el ritual de apertura del Altar que conocí a mi primer dragón, hablamos toda la noche a través de mis cartas y me dijo que al día siguiente llegarían mis amigos mágicos, y así fue, la siguiente noche todos estaban aquí y hasta habían nuevos, un Elfo llamado Jhon que por cariño le digo Juanito y tiene la propiedad de materializarse en tuqueque a las 3 de la mañana (y a manera de chisme, está locamente enamorado de @jcarolinaisava).

Llame a mis amigos y les dije de manera coloquial: “La taguara está abierta” y todos comenzaron a desfilar por mi casa para que les abriera las cartas una vez más, les preparara objetos mágicos para arreglarles la vida. En pocas palabras ya era hora de asumir lo que realmente soy, una Wicca, una bruja y aunque sólo vuelo en avión y no en escoba, no dejo de ser bruja.

Pensé que todo siempre sería así de perfecto, estaba feliz porque todo marchaba en armonía, mis viejos amigos, ahora mis clientes fijos, se han vuelto gente importante y próspera, y como les es difícil venir a verme me mandan a buscar, así que sigo viajando por el mundo pero ahora por trabajo, y que me iba a imaginar que por culpa de mis cartas , esas que aprendí a usar de mala gana cuando tenía 12 años en medio de un ataque de rebeldía me convertirían en una Wicca ejecutiva, por llamarlo de alguna manera.

Pero como les dije antes mi destino estaba por envolverme en una nueva aventura de manera tan sutil, que ni yo que soy bruja me di cuenta.

Un día cualquiera viendo Globovisión y twitteando (porque soy Wicca escuálida hasta la médula mágica) me encuentro con un tuit del astrologo José Iglesias que decía algo así como que él no veía al presidente enfermo, y yo le respondí “Yo tampoco”.

Continuará…

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